“See and learn, but be yourself”

¿Qué dirías si te piden definir el concepto “innovación” en una sola frase? Seguro que tu contestación poco –o nada- tendría que ver con la de tu compañero de al lado, ¿verdad?

Con esta reflexión comenzaba el gurú internacional Stefan Lindegaard el exclusivo encuentro que con él compartimos el pasado 28 de enero. La cita, promovida por nuestra Comunidad AEC Innovación e InnoHub, fue el escenario en el que aprendimos y reflexionamos con este danés cosmopolita, de aspecto tranquilo y tremendamente cercano, sobre las características que debería tener una empresa innovadora. 

Y es que tener buenas ideas y comenzar a trabajar con ellas es siempre la parte más fácil. ¿Quién no empieza con ilusión algo así? Pero el problema viene cuando hay que llevarlas a cabo… y entonces ya no vale sólo con poner la “innovación” por bandera, sino que, antes de transformar, hay que tener en cuenta esos valores, esas amenazas y esas oportunidades en las que se mueve nuestra organización.

Ante este hecho cierto…“How educate your bosses?”, era la pregunta “bomba” lanzada por Lindegaard a los asistentes. “Tenemos que educar a nuestros máximos ejecutivos en aspectos como transformación, digitalización o innovación. ¡Necesitamos que se den cuenta de que tienen un enorme reto por delante y de que el cambio es necesario!”. En este sentido, existe el error generalizado de pensar que la solución pasa por implantar “una estrategia digital”, cuando simplemente es cuestión de aplicar “una estrategia en un mundo digital”.

Además, las estructuras organizativas deben cambiar para asumir los nuevos desafíos y se “debe experimentar mucho más”, toda una asignatura pendiente para las empresas españolas según el gurú.

“Strong organizations do four things very well: they listen, adapt, experiment and execute better than their competitors”… Y la teoría está muy bien, ¿pero en quién nos miramos como espejo para llevarlo a cabo?. Lindegaard es rotundo: “Don’t try to be Google”…  “see and learn, but be yourself”.

Así que ya no hay excusas. Recuerda que siempre el orden correcto debe ser: personas, procesos y después… después ya vendrán las ideas (¡cuidado con invertir el orden!). Y nunca olvides una premisa: “Have the right people for the right project at the right time in right context”

Fácil, ¿no?... ¿te animas?

Estíbaliz Rollón González 
Responsable de Comunicación AEC